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El proceso de desescalada debe acompañarse de varias medidas laborales, fiscales y sanitarias o el cierre de establecimientos hosteleros podría ascender al 30%

Tras el avance por parte del presidente del Gobierno este miércoles de las fases de la desescalada para la vuelta a la ‘nueva normalidad’ en diferentes sectores, entre ellos la hostelería, y a espera de la publicación oficial en real decreto sobre las mismas -tras la cual haremos una valoración-, de confirmarse las cifras que se han barajado en la rueda de prensa de este miércoles, nuestra primera valoración es que las medidas han sido precipitadas, con falta de consenso del sector y con muchas incógnitas todavía por despejar.

Necesitamos garantías para volver a la actividad de manera que se salvaguarde la subsistencia de los negocios hosteleros. El plan de desescalada anunciado genera mucha preocupación en el sector, por la falta de medidas que lo complementen y que permitan una certeza en la continuidad del funcionamiento de sus negocios, con su actividad normal seriamente afectada.

Si el Ejecutivo no aclara algunas de las medidas adelantadas esta tarde y que son confusas, como el porcentaje de la reducción del aforo de las terrazas, con las condiciones de reapertura anunciadas, el cierre de establecimientos podría ascender hasta el 30% (alrededor de 85.000 locales).

“Las medidas propuestas por el Gobierno en esta desescalada nos han causado sorpresa e indignación. Por un lado, reducir el aforo de las terrazas a un 30% lo vemos absolutamente inviable. No se puede abrir un local solo con las terrazas y a este aforo, puesto que hay que mantener los locales abiertos, con todo lo que eso supone, por lo que no daría ni para pagar la luz”, apunta el presidente de HOSTELERÍA DE ESPAÑA, José Luis Yzuel, ente del que forma parte la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de A Coruña.

Pero lo más indignante es que nos hablen de días de apertura sin habernos concretado ninguna de las medidas que necesitamos para que el sector siga vivo. No nos han dicho ni en qué consiste la flexibilidad de los ERTES, ni han anunciado definitivamente la derogación de la cláusula de los ERTES sobre el mantenimiento del empleo en los 6 meses siguientes a la apertura, ni las medidas de financiación para los pequeños empresarios. Tampoco sabemos nada de los microcréditos que hemos pedido, ni de la suspensión del pago de los alquileres que tanto está ahogando a tantos establecimientos hosteleros.

Necesitamos que el Gobierno establezca una serie de condiciones en relación a los ERTES. En primer lugar, es imposible mantener las cifras de empleo anteriores a la crisis durante los seis meses siguientes a la reapertura con las condiciones de la ‘nueva normalidad’ en un sector que presenta graves dificultades para mantener el empleo, cuya actividad es muy estacional y cuyos negocios se van a ver duramente afectados, además, por la bajada del turismo y asociado a las condiciones de aforo anunciadas.

En este sentido, necesitamos saber cómo van a funcionar los ERTEs y su flexibilización manteniendo la circunstancia de fuerza mayor en la reincorporación progresiva de los trabajadores. Habría que concretar varios asuntos que ya hemos solicitado en varias ocasiones al Ministerio de Trabajo, como en qué términos se realizará el mantenimiento de dichos ERTEs.

Además, necesitamos otra serie de garantías económicas, como las exenciones fiscales y de tasas municipales, además de las líneas de financiación, que continúan siendo insuficientes.

Por otro lado, no disponemos aun de una guía que permita aplicar las medidas higiénico sanitarias, las cuales aún desconocemos. Además, solicitamos al Gobierno disponer de los EPIS e hidrogeles necesarios para que los más de 300.000 establecimientos de hostelería puedan retomar la actividad a partir del 4 de mayo.

Sin todas estas medidas, no vamos a poder abrir de ninguna manera en estas condiciones, al no poder contar con un periodo de ajuste que nos proteja de la caída de actividad y empleo, lo cual desembocaría en el cierre de miles de establecimientos.

Decepción ante la desescalada del Gobierno, que no contempla las especificidades del sector del alojamiento turístico del país

La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), de la que también forma parte la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de A Coruña, ha recibido con decepción el plan de desescalada del Gobierno de España a esta situación de crisis sanitaria por la pandemia de COVID-19, que mantiene un cero turístico en el país, debido al estado de alarma desde el pasado 14 de marzo. Durante la celebración de un pleno extraordinario, celebrado por videoconferencia esta mañana, los empresarios del sector consideran que este documento anunciado ayer por el propio presidente, Pedro Sánchez, no da respuestas al primer sector del país, que aporta al PIB nacional un 14%, más de 120.000 millones de euros anuales: el turismo y la hostelería.

El plan de desescalada no resuelve en absoluto el cómo proceder a la apertura de negocios de alojamiento turístico, que no cuentan aún con medidas previas fundamentales como el protocolo único nacional, validado por Europa; la ampliación a seis meses del periodo de vigencia de los ERTE por fuerza mayor tras la derogación del estado de alarma; la realización de test masivos a plantillas, clientes y proveedores; o el apoyo de la Administración Pública al sector con una nueva legislación financiera que contribuya a la continuidad de las empresas y, por tanto, del empleo que estas generan.

El presidente de la CEHAT, Jorge Marichal, explica que los establecimientos de alojamiento turístico como hoteles, apartamentos, resorts, hostales, campings, balnearios, a los que representa la Confederación, “no tienen ni para empezar con este plan, que en absoluto es un manual útil que indique cómo proceder a esa apertura, y tampoco será viable en la inmensa mayoría de instalaciones hoteleras”. “Con este cuadro es prácticamente imposible que reabramos los negocios sin irnos directamente desde los ERTE por fuerza mayor a los ERE o a los concursos de acreedores”, añade.

Por eso, la CEHAT insiste en la importancia de saber cómo proceder a esa apertura antes que cuándo, mediante la aprobación de un protocolo único para el sector turístico, validado por Europa. Ese documento técnico se trabaja ya en una mesa técnica dirigida por el Instituto de Calidad Turística de España (ICTE), en la que participa activamente la Confederación, el Instituto Tecnológico Hotelero (ITH) y la Secretaría de Estado de Turismo del Gobierno de España. El protocolo estará listo el próximo viernes, 8 de mayo, según informó el presidente del ICTE, Miguel Mirones, durante el pleno de la CEHAT esta mañana, que tendrá luego que aprobarse en el seno del Ministerio de Sanidad.

Plan específico para turismo

Por todo ello, Jorge Marichal apunta también la urgencia de un plan específico para los establecimientos alojativos, “que nos diga exactamente cómo proceder a la apertura y qué medidas serán necesarias”. “El Gobierno debe entender que las medidas sanitarias, que entendemos y apoyamos, condicionan la actividad hotelera y, por tanto, hasta que no tengamos autorizada una movilidad razonable no se puede pensar que por muchas fases que le demos a esa desescalada, el plan vaya a funcionar”, explica Marichal, quien añade que “lo que necesita realmente el sector es una red de seguridad para que pueda producirse la desescalada de forma correcta con una serie de medidas muy concretas, a saber, la prolongación de los ERTE por fuerza mayor y en las condiciones consensuadas con sindicatos; 12 meses de carencia en las amortizaciones de capital de las empresas en aquellas operaciones financieras que apalancan la actividad; y la convalidación europea de los protocolos”.

El presidente de la CEHAT insiste en que la restricción a la movilidad por provincias tampoco contribuye a esa “nueva normalidad” de la que habla el Gobierno y entiende que “si no tenemos libre circulación, con todas las medidas de control que sean necesarias, no sirven de nada protocolos de actuación y aforos al 30% por seguridad; simplemente, no podremos abrir”.

Asimismo, cabe resaltar que el sector alojativo es el único que ha consensuado posturas con las principales centrales sindicales, CCOO y UGT, con quienes firmó el pasado 20 de abril un acuerdo de medidas conjuntas, elevadas al Gobierno, para garantizar el fortalecimiento de las empresas y la continuidad del empleo.

Finalmente, a pesar de la decepción con este plan, los empresarios hoteleros no se resignan a tirar la toalla y seguirán trabajando para salvar el turismo en el país.